+++ Jugando con fuego +++
Y es que es inevitable para mi... me exita el color de las llamas.
La 1ra vez que estuve casada, pense haber encontrado a mi pareja "ideal", grave error... el era el "ideal nuero" de mi madre, el "ideal cuñado" de mi hermana y el ideal "novio de mi amiga" de mis amigas... pero no era mi hombre ideal, no era mi amante ideal. Era bueno... pero no tan bueno para mi.
Tarde un tiempo en darme cuenta y debo de admitir que aunque al principio fue toda felicidad esos ultimos años de transicion fueron bastantes confusos.
Me debatia entre el ¿lo dejo o no lo dejo? ¿el problema es mio o es de el? ¿lo quiero pero no quiero estar mas con el?
Trate de todo, relamente llege amarlo, por eso trate de cambiar, no funciono, trate de darle su espacio, tampoco. Busque consuelo en otros, menos.
Aunque admito fue entretenido y me distrajo de los "problemas", en un punto siempre se sentia que algo andaba mal.
Decidi que siempre que estaria con otra persona que no fuese mi marido, ese "otra" persona estaria al tanto de mi situacion y sabria que bajo ninguna circunstancia lo dejaria. Claramente decia desde un principio: No voy a dejar a mi esposo por ti.
Trataba de mantener siempre una situacion placenteramente sexual, sin mucho lazos, ni compromisos. Pero siempre manteniendole claro su condicion de "el otro".
En los ultimos meses de mi 1er matrimonio, conoci un hombre E.L., durante un viaje de negocios a otro pais. La 2da noche del seminario estaba algo cansada pero no pude negarme a la invitacion de unas amigas a ir a la discoteca del hotel. Tragos iban y venian y...Ahi estaba el. Algo me llamo la atencion al instante... sintiendome extrajera alla note que el tambien era de mi pais, se le notaba por encima de la ropa.
Nos miramos varias veces y finalmente me invito a bailar, depues de ahi, no recuerdo haber bailado con nadie mas en toda la noche.
Bailamos todo tipo de musica, movida, suave, rapida, sensual, pegados, alocados, era un gran bailarin. Se movia junto a mi y conmigo, se apartaba un poco solo para verme bailar ante el, se acercaba a mi, me miraba de esa manera y se acercaba un poco mas. Roze sus labios un par de veces pero no lo llege realmete a besar. Wow! ahora q lo recuerdo eso fue coqueteo total. La forma en que me rozo toda la noche... vi en sus ojos y senti en su pantalon puras ganas.
Hablamos bastante, me dijo su nombre que al instante olvide. Me confirmo mis sospechas de que era compueblino mio e incluso vivia cerca de mi trabajo. Me pidio que anotara su telefono y menti diciendo q no tenia donde, realmente no me interesaba, pense en One night stand con el y nada mas. Me pidio el mio asegurando que lo iba memorizar, accedi segura de olvidaria mi telefono y mi nombre a los 2 minutos.
Seguimos bailando par de horas mas hasta que mis compañeras se marchavan y decidi que debia descansar tambien, ya tenia mucho alcohol en la cabeza y me esperaba mucho trabajo al otro dia.
Me encanto su mirada y su forma de bailar. Nos despedimos con las ganas en la punta de los dedos, no hubo nada mas esa noche mas que unos leves rozes y unas ganas contenidas.
Dos dias despues habiendo regresado a mi pais a la rutina de siempre, recibi una llamada y era el. No se como pero se memorizo mi telefono.
Habia quimica, tan solo escuchar su voz me traia el recuerdo de su rostro ante mi. No era un hombre del otro mundo, no tenia nada particular. La unica particularidad en el fue que no pude decirle la verdad en incluso llege a salir con el en varias ocasiones, cosa nunca antes hecha por mi, salimos y compartimos como dos novios comunes, el fue amable, cariñoso y muy bueno conmigo. Eso fue lo peor, vi junto a el una opcion de dejar mi matrimonio y la idea me espanto. No recuerdo con que escusa termine la "relacion". No estoy segura de porque, pero a el no pude decirle que estaba casada, aumque en realidad el en ningun momento me lo pregunto, no se si fue porque no le intereso o sencillamente porque supuso que no.
Pero aun recuerdo la sensacion de andar de la mano con el en la calle. Sabia que estaba mal, sabia que podia encontrarme en cualquier sitio con algun conocido y sin embargo segui arriesgandome, jugando con fuego, sintiendo el riesgo recorrerme por las venas.
Nunca mas lo hice, me di cuenta que no puedo llevar doble vida.
